¿Quién serás?

Una hija, un padre y una vida reclamada tarde

¿Quién serás? — a story by Pemba Umoja

El padre se reclinó en la silla durante la cena, observando a su hija con atención. No apartaba los ojos de su cara.

—Enhorabuena por entrar en la facultad de medicina —dijo él.

—¿La facultad de medicina? Pero si yo no he solicitado plaza, padre.

—Lo sé. La solicité por ti y te han admitido. En la Facultad de Medicina de El Cairo. Empiezas en tres semanas.

—Pero yo no quiero ir a la facultad de medicina, padre.

El padre se levantó con brusquedad y apoyó sus grandes manos sobre la mesa.

—Has entrado en la facultad de medicina. Irás a la facultad de medicina.

Nunca apartó los ojos de su cara.

Ella bajó la mirada.

—Sí, padre.

Y fue durante dos semanas, y luego volvió a casa.

—No puedo, padre. Simplemente, no puedo.

Su padre la miró con dureza.

—Entonces te harás ingeniera.

Ella volvió a bajar la mirada.

—Sí, padre.

Y se hizo ingeniera, una ingeniera eléctrica con un máster.

Y pasaron veinte años, un divorcio y dos hijos, y entonces llamó a su padre.

—No puedo, padre. Simplemente, no puedo.

Su padre no podía mirarla con dureza a través de un océano por teléfono.

—Quiero hacerme cocinera, padre.

—¿Qué? ¿Para vender bocadillos? —exclamó—. ¿Qué se supone que le voy a decir a la gente?

—No me importa lo que le digas a la gente —respondió ella, sorprendida por sus propias palabras al salir de su boca.

—Entonces te desheredo —declaró él mientras colgaba.

Y se hizo cocinera, y restauradora, y la artífice del mejor hummus y pan de pita casero de aquella vieja ciudad turística.

Unos años más tarde, hablaron.

Su padre escuchó.

Él sonrió.

Se lo contaba a la gente. Le contaba a todo el mundo lo que hacía su hija.

Se lo contaba a tanta gente que a menudo le decían que se fuera.

Y a pesar de todo, ella se convirtió en quien siempre estuvo destinada a ser.

Y él se convirtió en el padre que siempre debió haber sido.

A story by Pemba Umoja