El viejo papá y la escena de la cena
La risa cae donde quiere
El hijo mayor, alto y delgado, se volvió muy expresivo mientras agitaba los brazos y se ponía de pie por encima de todos en la mesa de la cena.
"Y entonces entró al restaurante diciendo: '¡Miren quién está aquí! ¡Estoy aquí!'" dijo el hijo, poniendo cara de bufón y hablando con una voz alta y torpe, describiendo cómo era su padre cuando entró al restaurante indio esa tarde.
El viejo papá sacudió la cabeza. "Yo dije: 'Aquí estoy otra vez. Se van a cansar de verme.'" Pero nadie escuchó.
La novia del hijo se rió del viejo papá, y también su hijo menor y su esposa. Todos sacudieron la cabeza. Luego todos continuaron comiendo.
El viejo papá dio un bocado a su comida y fue a buscar el postre para su esposa y su hijo.
Mientras caminaba hacia el refrigerador, el hijo mayor lo imitó y hacía ruidos fuertes con la boca, como si el viejo papá comiera como un cerdo.
La novia, típicamente tímida y seria, estalló en una carcajada gigante.
El hijo menor y su esposa se sacudían de risa.
El viejo papá se quedó de pie con la puerta del refrigerador abierta mientras pensamientos y sentimientos caían sobre él. Respiró profundamente, sirvió los postres y regresó a su asiento.
Con calma, los miró a todos y dijo con una sonrisa: "Cuando envejeces, ya no te preocupas tanto por si la gente se ríe de ti o contigo. Solo estás feliz de que se estén riendo."
El hijo mayor lo miró con indignación y levantó las cejas.
Le había tomado mucho tiempo. Pero el viejo papá finalmente había aprendido
A story by Pemba Umoja