Oh, Cielito
Caray
“Caray.”
“¡Esa no es una buena manera de empezar tu mañana, cielito!”
“Caray.”
“¿Qué pasa ahora, cielito? ¿No dormiste bien?”
“Caray.”
“Vamos, cielito. Todo va a mejorar. Tiene que ser así.”
“Caray.”
“OK, cielito, me levanto y preparo nuestro desayuno. ¿Lo de siempre, verdad?”
“Caray.”
“OK, haré jugo de naranja fresco además de tu moca capuchino con canela y miel.”
“Caray.”
“OK, estás sacando toda la artillería, ¿verdad? Haré fresas con crema batida como postre de desayuno.”
“Caray.”
“OK, cielito, no olvidaré el periódico al final de la entrada.”
“Caray.”
“Por supuesto, tendré que sacarlo de la bolsa de plástico y tenerlo listo para que lo leas antes de sentarte a comer tus croissants calientes.”
“Caray.”
“OK, te daré un beso para que puedas despertar.”
(Beso en la cabeza.)
“Oso Grande, sabes que nunca me levanto sin mi beso primero. Nunca, jamás. No sin mi beso primero.”
(Ella lo jala de vuelta a la cama.)
Oso Grande:
“Caray.”
“Oh, cielito…”
“¡No, cielito!”
A story by Pemba Umoja