El ganador
Un hombre en una esquina, dejando ir.
El ganador estaba de pie en la esquina con el sol de febrero calentándole la cara.
Acosado por una plétora de victorias inmerecidas.
Y por algunas derrotas desastrosas.
Sólo hallaba refugio al rendirse al calor divino que acunaba su rostro envejecido.
¿Qué más podía hacer sino rendirse? Sus victorias sólo sostenían su ego por un momento. Sus derrotas las arrastraban consigo.
Allí, bajo el sol menguante del invierno.
Su única esperanza era soltar su orgullo en la nieve del bordillo.
Y dejarlo derretirse allí con los demás restos de la vida.
A poem by Pemba Umoja