Abuelo
Un tributo en humo y recuerdo
Olí una pipa ayer
y me pregunté si viajaste con el viento.
Recordé tus manos temblorosas
y los pliegues ondulantes de tu suave piel oscura.
Tu risa y tu sorbo
entre anillos de humo.
"Oye jefe siempre solías decir"
haciendo que todos se sintieran grandes.
Pero nadie fue tan grandioso como tú.
Tus gafas eran tres tallas demasiado grandes
para tu cara estrecha y cetrino,
especialmente cerca del final.
Pero cómo sus monturas ámbar oscuro
magnificaban tus suaves ojos ovalados.
Y siempre me hacían sentir
como si fuera el centro del mundo
cada vez que me mirabas.
Tu pipa es parte de la razón
por la que ya no estás aquí.
Pero sus anillos me rodearán por siempre
como viento perfumado.
A poem by Pemba Umoja